OSTEOPATÍA INFANTIL

La Osteopatía está especialmente indicada en niños, ya que la etapa desde el nacimiento hasta la pubertad es la que más acusa las influencias internas y externas. Al ser en estos años donde la evolución y crecimiento es aún un hecho, donde numerosas estructuras están en formación y consolidación, es el tiempo donde la osteopatía puede aportar ventajas definitivas. El niño tiene unos potenciales altísimos de adaptación y corrección. Estos son aprovechados por el osteópata, para incidir de forma sutil, suave, nada agresiva y con un profundo respeto hacia la naturaleza innata del niño.

La Osteopatía infantil es un concepto relativamente Nuevo en España, en otros países como EEUU, Francia o Inglaterra lo llaman Osteopatía Pediátrica ya que forma parte del organigrama de las profesiones sanitarias.

La Osteopatía Infantil es una técnica de trabajo que viene del criterio osteopático y como tal ha ido desarrollándose.

En Osteopatía Infantil se trabaja a favor de la inercia del crecimiento y de la expresión cinética de los tejidos en formación. Cualquier indicio de que algo esté formándose mal, tendremos la oportunidad de corregirlo con la ayuda de la naturaleza interna del propio individuo en formación. Podremos corregir, en la medida de lo posible, las deformaciones vertebrales que producen una escoliosis, las deformaciones de los huesos del cráneo que producen una plagiocefalia, las mal alineaciones de cartílago que producen un valgo o un varo en las rodillas; podremos incidir en las correcciones posturales de columna, pelvis, pisada. Convergencia y divergencia visual, compresiones nerviosas en niños a los que se les desvía un ojo o no pueden tragar bien, en este caso, por poner algún ejemplo de disfunciones de los pares craneales.

Los casos más frecuentes y apropiados para trabajar Osteopatía en bebés y niños suelen ser:

  • Trastornos digestivos en el lactante:
  • Cólicos del lactante.
  • Gases.
  • Vómitos.
  • Dolores espasmódicos.
  • Estreñimiento.
  • Diarrea.
  • Regurgitación.
  • Tortícolis en el lactante.
  • Escoliosis.
  • Deformaciones craneales “blandas” en el lactante.
  • Nerviosismo e insomnio.
  • Disfución mecánica de los 12 Pares Nerviosos Craneales en el lactante y en algunos casos en el niño.
  • Subluxación de cadera en el lactante.
  • Valgos o varos en las rodillas en el niño.
  • Lesiones de A.T.M. en el niño.
  • Bruxismo.
  • Lesiones ligamentarias y tendinosas en el  niño.
  • Otitis media del lactante.
  • Obstrucción del conducto lacrimal.
  • Bronquiloitis.